Si nos adentramos en los recuerdos gastronómicos de nuestra infancia, hay dos platos en los que, muy probablemente, la mayoría coincidiríamos, los macarrones y las croquetas de la abuela.
A estos dos cada cual le sumaría otros muchos presentes en sus recuerdos, aunque, quizá en estos las coincidencias ya serían más mínimas y dependerían muchísimo más del lugar de residencia de cada uno.
Las croquetas y los macarrones, en cambio, han estado y están presentes en cualquier cocina de cualquier abuela, y por lo tanto han sido degustados por miles y miles de nietos.
Habitualmente, estos platos son algo más que una receta, son recuerdos y son cariño, por lo que, aunque siguiéramos al pie de la letra la receta original, nunca nos llegarían a salir exactamente igual.
En mi caso, las croquetas de mi abuela son una verdadera delicia que me puedo permitir en contadas ocasiones, las mejores croquetas que he probado hasta el momento, aunque me temo que casi todos los nietos pensarán los mismo de las de la suya.
No obstante, sus macarrones tienen algo de especial, les tengo mucho cariño y me transportan en el tiempo, pero no son, ni de lejos, los mejores que he probado. Son peculiares, sí, poco comunes, también, pero no me veo intentando hacerlos igual, la gracia está en que son los suyos.
La croquetas, en cambio, sí me gustaría llegar a poder hacerlas parecidas, igualarlas me parece imposible, pero parecidas quizá podría lograrlo con mucha, muchísima práctica.
Sin embargo, como espero que pueda seguir degustandolas de su mano durante muchos años aún, aquí os dejo con mi versión light, mucho más ligera y apta para el día a día.
Una versión actualizada y aligerada de las croquetas de mi abuela. Espero que os gusten!
Mini croquetas de pollo y verduras al horno
A estos dos cada cual le sumaría otros muchos presentes en sus recuerdos, aunque, quizá en estos las coincidencias ya serían más mínimas y dependerían muchísimo más del lugar de residencia de cada uno.
Las croquetas y los macarrones, en cambio, han estado y están presentes en cualquier cocina de cualquier abuela, y por lo tanto han sido degustados por miles y miles de nietos.
Habitualmente, estos platos son algo más que una receta, son recuerdos y son cariño, por lo que, aunque siguiéramos al pie de la letra la receta original, nunca nos llegarían a salir exactamente igual.
En mi caso, las croquetas de mi abuela son una verdadera delicia que me puedo permitir en contadas ocasiones, las mejores croquetas que he probado hasta el momento, aunque me temo que casi todos los nietos pensarán los mismo de las de la suya.
No obstante, sus macarrones tienen algo de especial, les tengo mucho cariño y me transportan en el tiempo, pero no son, ni de lejos, los mejores que he probado. Son peculiares, sí, poco comunes, también, pero no me veo intentando hacerlos igual, la gracia está en que son los suyos.
La croquetas, en cambio, sí me gustaría llegar a poder hacerlas parecidas, igualarlas me parece imposible, pero parecidas quizá podría lograrlo con mucha, muchísima práctica.
Sin embargo, como espero que pueda seguir degustandolas de su mano durante muchos años aún, aquí os dejo con mi versión light, mucho más ligera y apta para el día a día.
Una versión actualizada y aligerada de las croquetas de mi abuela. Espero que os gusten!
Mini croquetas de pollo y verduras al horno
Ingredientes:
- la carne de una pechuga de pollo del caldo.
- una zanahoria pelada y picada bien fina.
- medio calabacín pelado y picado bien fino.
- 40 g. de harina.
- 240 ml de leche desnatada.
- 240 ml de agua mineral.
- una pastilla de concentrado para caldo.
- sal, pimienta negra y nuez moscada.
- 5 ml de aceite de oliva.
- un huevo grande batido, a temperatura ambiente.
- 2 tostadas de pan integral ralladas.
Preparación:
En una sartén, calentar el aceite de oliva y rehogar las verduras.
Cuando estén ligeramente doradas, incorporar el pollo y espolvorearle la harina por encima.
Remover hasta que la harina se haya repartido de forma uniforme y esté levemente tostada.
A continuación, añadir la leche y el agua mineral. Remover bien y cocer, a fuego medio, hasta que la mezcla espese y adquiera la textura deseada, removiendo de vez en cuando.
Salpimentar y esparcir nuez moscada al gusto, remover y apagar el fuego. Reservar un mínimo de 6 horas en el frigorífico.
Una vez transcurridas, precalentar el horno y proceder a dar forma a las croquetas con la ayuda de un racionador de helado, humedecerlas en el huevo batido y rebozar con el pan rallado.
Disponer en una bandeja de horno, cubierta con papel de hornear, y hornear a 210 ºC durante unos 10 minutos aproximadamente, o, hasta que se doren ligeramente.
Esto ha sido todo por hoy, como siempre, muchísimas gracias por visitarme, leerme y dejarme vuestros comentarios!!
Esto ha sido todo por hoy, como siempre, muchísimas gracias por visitarme, leerme y dejarme vuestros comentarios!!
ummmmmmm,que rico!!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarSi es que no hay nada como la comida de las abuelas!! Estas croquetas tienen una pinta deliciosa... Besos
ResponderEliminarM'encanten!!! T'han quedat perfectes i jo també les vull fer. Guardo la recepta.
ResponderEliminarFeliç semana, bonica!!!
A casa també anem canviant la forma i l'arrebossat a les croquetes, el que tinc clar es que la propera vegada les vull fer al forn.
ResponderEliminarAra falten els ous de la iaia, no?;)
Petonets.
Sí, jeje, abans del dia 28 toquen els ous farcits, m'enrecordo :). Però la recepta dels ous farcits la faré tal qual sense variacions, em fa gràcia fer-los de la manera "clàssica".
Eliminarla meva iaia feia els macarrons boníssims! però mai havia fet croquetes. M'agrada molt la idea de fer-los al forn, em semblen molt sanes!!!! molts petonets guapa
ResponderEliminarNee, qui no recorda les croquetes de les àvies? Allò que mengem de petits ens marca molt. Així estem nosaltres, que segur que hem tingut la sort de menjar i recordar per a poder transmetre-ho.
ResponderEliminarNani
Que siguin al forn genials!!! molt bona pinta, ja les tinc guardades!!:)
ResponderEliminarCómo me gustan las cosas de picoteo y estas croquetitas se ven bien ricas.
ResponderEliminarBesos.
al horno? que ricura!! tengo que probarlas!
ResponderEliminarbesitos
La croquetes, els macarrons i la sopa de la meva àvia eren (i són) per llepar-se'n els dits! m'agrada la idea de coure les croquetes al forn, ho he pensat moltes vegades i mai ho he provat!
ResponderEliminarpetonets